sábado, 1 de noviembre de 2014

Día de la poesía

   De acuerdo con lo establecido en el Calendario del Subsistema Bibliotecario Provincial, las Bibliotecas realizaron actividades pedagógicas  y de extensión cultural con motivo de recordar el Día de la poesía. Por  Ley 5623, el 1 de Agosto se celebró el Día de la Poesía chaqueña, en honor al natalicio  de Aledo Luis Meloni y el 30 de Octubre   es el Día de la Poesía, según lo normado en la  Ley 6191, donde recordamos el fallecimiento de Adolfo Cristaldo.

Adolfo "Negro" Cristaldo.

 ADOLFO CRISTALDO

   Poeta, periodista y autor, nació en Puerto Tirol, Provincia del Chaco el 9 de Septiembre de 1918.
  Hijo de un obrajero, se crió con su familia en un medio netamente rural y desde muy chico se sintió atraído por la música de nuestra tierra, que se mezclaba con la europea que ejecutaba su abuelo materno, inmigrante italiano en el acordeón.
  En su adolescencia junto a su hermano Inocencio y a Heraclio Pérez organizó la célebre “Bailanta de los Cristaldo”.
  Posteriormente estudió filosofía y letras en la universidad del Nordeste y en la de Tucumán.
  Fue estenógrafo en la Cámara de Diputados del Chaco.
  En la década del 60 se radicó en la ciudad de Trelew donde residió por más de 20 años, trabajando como periodista y donde vieron la luz sus primeros poemas.
Cartelera de la BP 348 Biblioteca Escolar "Esteban González"
de Cruce viejo, Puerto Tirol.

   La    popularidad  de  este artista se  dió porque,  con  un  solo libro -y con  un solo poema-, sintetizó las innumerables aristas de la  composición  cultural  y étnica de la vecina  provincia,  con   una claridad   que seguramente,  se   incrementará  con   los años.  “Razachaco” se  editó  por  primera vez  en  1972,  por segunda  vez en  1976 y  sucesivamente  hasta la quinta  y última el   31de  marzo  de 1997,   gracias  a   un emprendimiento  editorial  de los impresores Meana&Meana.



 “Es una satisfacción pensar que se está a tanta distancia del Chaco y se continúe editando Razachaco” dijo cuando se presentó la tercera edición del clásico en la vecina ciudad.

 En esa tirada, el libro contó con prólogo de otro gran poeta, Alfredo Veiravé quien magistralmente lo describe: “Es más un hombre que un libro, ya que la palabra para él es la voz de la poesía convertida en música y en salmo que provoca en el oyente una comunión de almas y destinos, como en una era arcaica en la cual el poeta era el intérprete de la tribu, el aedea, el vidente, el demiurgo, el convocador de un lenguaje con sentido mágico que no necesita de códigos extraños para ligar (re-ligar) unir a todos” y, más allá del prólogo, el recuerdo del “Negro” “... que utilizó durante años esa simpatía con el mundo, su garganta, su presencia dionisíaca... y se introdujo en el mundo de los tobas, mocovíes o matacos, en el monte donde se oye el sapucai de su tata correntino, en los cuentos del fogolar materno, en las nostalgias de los inmigrantes friulanos que poblaron el Chaco, en las convicciones del amor, para transmitir sus miedos y sus alegrías”.
  El escritor entrerriano, aquerenciado en el Chaco, sostuvo en aquel memorable prólogo que “al analizar el rigor metodológico observable en la división matemática de sus “Cantares” plasmado en el índice, es fácil determinar que Adolfo Cristaldo se orienta con firmeza hacia la definición de las grandes etnias chaquenses‘ y agrega ‘vaticino y estoy seguro de testimoniarlo en su obra futura, que nos dará la gran poesía epopéyica que el Chaco está aguardando”.



Imagen de lectores de la BP 348 que leen y trabajan
pedagógicamente con soportes impresos y las netbook
   La popularidad de este artista se dió porque, con un solo libro -y con un solo poema-, sintetizó las innumerables aristas de la composición cultural y étnica de la vecina provincia, con una claridad meridiana que seguramente, se incrementará con los años. “Razachaco” se editó por primera vez en 1972, por segunda vez en 1976 y sucesivamente hasta la quinta y última el 31 de marzo de 1997, gracias a un emprendimiento editorial de Meana&Meana Impresores.

 “Es una satisfacción pensar que se está a tanta distancia del Chaco y se continúe editando Razachaco” dijo cuando se presentó la tercera edición del clásico en la vecina ciudad.
  En esa tirada, el libro contó con prólogo de otro gran poeta, Alfredo Veiravé quien magistralmente lo describe: “Es más un hombre que un libro, ya que la palabra para él es la voz de la poesía convertida en música y en salmo que provoca en el oyente una comunión de almas y destinos, como en una era arcaica en la cual el poeta era el intérprete de la tribu, el aedea, el vidente, el demiurgo, el convocador de un lenguaje con sentido mágico que no necesita de códigos extraños para ligar (re-ligar) unir a todos” y, más allá del prólogo, el recuerdo del “Negro” “... que utilizó durante años esa simpatía con el mundo, su garganta, su presencia dionisíaca... y se introdujo en el mundo de los tobas, mocovíes o matacos, en el monte donde se oye el sapucai de su tata correntino, en los cuentos del fogolar materno, en las nostalgias de los inmigrantes friulanos que poblaron el Chaco, en las convicciones del amor, para transmitir sus miedos y sus alegrías”.
  El escritor entrerriano, aquerenciado en el Chaco, sostuvo en aquel memorable prólogo que “al analizar el rigor metodológico observable en la división matemática de sus “Cantares” plasmado en el índice, es fácil determinar que Adolfo Cristaldo se orienta con firmeza hacia la definición de las grandes etnias chaquenses‘ y agrega ‘vaticino y estoy seguro de testimoniarlo en su obra futura, que nos dará la gran poesía epopéyica que el Chaco está aguardando”.

   “Frente a un medio percibido muchas veces como hostil, caliente y feroz, “el hambre de la creación cultural caracterizó a los chaqueñeros”, expresión acuñada por el poeta Adolfo Cristaldo para definir a quienes sin haber nacido en el Chaco recalaron allí”.
  Pertenecen a Adolfo Cristaldo obras como “Canto del cosechero”, “Canto al hachero”, “Tres cachapés” y su obra más difundida, “Bailantas chamameceras” compuesta en colaboración con Raúl Barboza, grabada por artistas como el propio Barboza con la voz de Octavio Osuna, Los Núñez y Rosendo y Ofelia .
  Expresó Bosquín Ortega sobre Cristaldo: “Escribió la epopeya del sincretismo chaqueño y consumó la épica de la fraternidad étnica, el concepto “crisol de razas”  piedra angular de la identidad chaqueña, pertenece a su mestiza cosmovisión argentina.
  Cristaldo impulsó una forma muy particular de expresarse en las letras y en la literatura, aplicando nuevas formas de expresión en la palabra, como los siguientes neologismos: “chaqueñero” (Trabajando para y por el Chaco), “antañona” (casa de antes o viejas trenzas), “lejuras” (mucha o larga distancia), “gringuindio” (mixtura del gringo con el indio), etc.
   Falleció en Buenos Aires el 30 de Octubre de 1999, fue una de las mentes más lúcidas que aportaron a la construcción de nuestra identidad. Esta fecha en su homenaje, ha sido instituida por la legislatura chaqueña como el “Día de la poesía”.
  Al fallecer, estaba casado con Berta Krasnoselsky, con quien compartió las últimas 4 décadas de su vida. Esa convivencia justifica que haya sido sepultado en Casilda, provincia de Santa Fe, donde es oriunda su compañera. Anteriormente, tuvo dos hijos de su primer matrimonio: Adolfo y Eduardo también fallecido-, en tanto que en segundas nupcias también tuvo  dos hijos.
  Queda  como legado  ese preciado puñado de poemas que huelen al monte más cerrado, que suenan como los ecos perdidos de los sapucai, esos que conoció de niño: “Al sapucai lo escuché por primera vez cuando llevaba la merienda a mi padre, quien estaba en el monte, derribando quebrachos” contó alguna vez “sentí el estremecimiento de ese grito con que los hacheros anuncian a sus compañeros que el árbol, con sus siglos de ardiente madera, va a caer”.
  Los que disfrutaron de encuentros con “El Negro” recuerdan su increíble capacidad para hablar poemando, como si la vida se sucediera en estrofas de incansable belleza.
   Agradecemos las imágenes enviadas, sobre las actividades realizadas en la Biblioteca Escolar "Esteban González" e invitamos a las Instituciones que lo han conmemorada a que socializen lo realizado a través de este blog Ministerial.

1 comentario:

Silvia Nievas dijo...

Un gran poeta. Logre conseguir su libro con muchas dificultades. He deseado conseguirlo para regalarlo y me ha sido imposible. Varias comunicaciones a la Casa del Chaco. Me dan un TE de una editorial con la que no logré comunicarme. " Cuentos del Fogolar" unas de los poemas en homenaje a la madre mas bellos que he leído. Debo hacer algo que no debería: VOY A FOTOCOPIAR EL LIBRO para regalarlo