martes, 24 de mayo de 2016

25 de Mayo



La Revolución de Mayo de 1810. 
   El 25 de mayo es recordado como una fecha patria en Argentina, con carácter de feriado nacional inamovible, por lo que se celebra exactamente el 25 de cada año, independientemente del día de la semana en que caiga. Y aunque es una fecha bastante importante para ellos, probablemente muchos de ustedes no sepan qué se conmemora:
   Se llama Revolución de Mayo a la serie de acontecimientos revolucionarios ocurridos en mayo de 1810 en la ciudad de Buenos Aires, capital del Virreinato del Río de la Plata, dependiente del rey de España. Esta tuvo como consecuencia la renuncia (forzada) del virrey Baltasar Hidalgo de Cisneros y su reemplazo por la Primera Junta de Gobierno que, aunque gobernaba nominalmente en nombre del rey de España -Fernando VII-, no reconocía la autoridad del Consejo de Regencia de España.
   Así, la Revolución de Mayo inició el proceso de surgimiento del Estado Argentino, sin una proclamación de independencia formal. Fernando VII había sido depuesto por las Abdicaciones de Bayona y su lugar había sido ocupado por el francés José Bonaparte, y la aparente lealtad hacia él es considerada en la actualidad como una mera maniobra política, que ocultaba las intenciones independentistas de los revolucionarios.

   La declaración de independencia de Argentina tuvo lugar posteriormente, el 9 de julio de 1816.¿Cuáles fueron las causas externas? Se dice que los ideales revolucionarios extranjeros, pues aunque la difusión de dichas ideas estaba muy restringida en los territorios españoles, igualmente se difundían en forma clandestina. La declaración de Independencia de los Estados Unidos en 1776  y los ideales de la Revolución francesa de 1789 sirvieron como ejemplo para los criollos: les hicieron creer que una revolución e independencia en Hispanoamérica era posible y que era correcto defender los derechos de propiedad y libertad. Además, la coronación en España de José Bonaparte sembró dudas sobre la legitimidad de la autoridad virreinal.
   Sea como sea, durante la mañana de ese 25 de mayo, una gran multitud comenzó a reunirse en la Plaza Mayor, liderados por Domingo French y Antonio Beruti. Se reclamaba, entre otras cosas, la renuncia definitiva del virrey y la formación de una junta de gobierno. La gente comenzó a agitarse, reclamando con entusiasmo, y la multitud parecía aumentar y enfurecerse. El Cabildo se reunió y reclamó que la agitación popular fuese reprimida por la fuerza, pero no tuvieron éxito. Pronto llegó a la sala capitular la renuncia de Cisneros, y tras ello, la composición de la Primera Junta, que surgió de un escrito presentado por French y Beruti y respaldado por un gran número de firmas.
  La Primera Junta, oficialmente la Junta Provisional Gubernativa de las Provincias del Río de la Plata a nombre del Señor Don Fernando VII, estaba encabezada por el Cnel. Cornelio Saavedra. Los grupos que apoyaron o llevaron adelante la revolución no eran completamente homogéneos en sus propósitos… Algunos aspiraban a realizar una profunda reforma política, económica y social, mientras que otros solo pretendían una renovación de cargos: desplazar a los españoles del ejercicio exclusivo del poder, pero heredando sus privilegios y atribuciones. Estos grupos trabajaron juntos para el fin común de expulsar a Cisneros del poder, pero al conformarse la Primera Junta comenzaron a manifestar sus diferencias internas.
   Las consecuencias de esta revolución fueron diversas, pero en parte se condensan en la idea de que, en ausencia de las autoridades legítimas, el pueblo tenía derecho a designar a sus propios gobernantes. Así, de manera lenta y progresiva, Argentina se acercaba poco a poco al sistema republicano como forma de gobierno.

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